El Mirandés denuncia a Biel Ribas y el portero pide perdón

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Alfredo de Miguel habló en El Larguero de la Cadena SER sobre la agresión a Quintanilla

La imagen corrió como la pólvora minutos después de acabar el partido. La desagradable acción de Biel Ribas, portero del UCAM Murcia, sobre el defensor Álex Quintanilla quedará sin castigo si el Mirandés no denuncia los hechos ante el Juez Único de Competición.

Algo que sucedió en la jornada de ayer. El club rojillo presentó la pertinente acusación tal y como expuso el presidente Alfredo de Miguel en El Larguero de la Cadena SER: “Lo que nos ha molestado es que no ha habido ni una llamada del jugador ni del UCAM Murcia. Muchas veces las cosas pasan y se pide perdón. Entiendo que si esa agresión se produce en la calle, tiene un castigo. Es un acto muy feo y creo que debe tener sanción. Álex es un excelente chico. Está a lo que diga el club en ese sentido. Se quedó desconcertado por la acción del portero”.

El máximo mandatario rojillo no quiso valorar la actuación del gallego Pérez Pallas y sus asistentes a los que incluso defendió: “No vamos a entrar a valorar la actuación arbitral porque está de espaldas en la jugada. Incluso el propio asistente está tapado por Quintanilla. El fútbol es un ejemplo para muchos niños y son hechos que no deben darse nunca en un campo de juego”.

“Es un error y acato las consecuencias”

El que rompió su silencio en el programa que dirige Manu Carreño fue Biel Ribas que pidió disculpas públicamente. Ahora veremos si el club mirandesista decide o no seguir adelante con la denuncia presentada: “Después del mal trago que menos que pedir perdón a la familia del Mirandés y a Álex Quintanilla pedirle disculpas con el corazón en la mano. Vi que el equipo estaba desbordado. Álex me agarra y soy un tío impulsivo. Si no me he disculpado antes, quería que pasasen los días”.

El meta del conjunto murciano aclaró que, en ningún momento, se trató de un puñetazo, cansado de recibir numerosos mensajes ofensivos a través de sus redes sociales. “Es un manotazo con la mano abierta y en ningún caso un puñetazo como he leído. La jugada es así y no tengo excusa. Son momentos del partido en los que estamos en tensión y cualquiera puede entender esa tensión, no la agresión”, aclaró.