“Entiendo el fútbol de esa manera y siempre intento aportar”

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Diego Peláez toca el balón en un entrenamiento

Su entrada al campo fue clave en la segunda mitad. Diego Peláez volvió a demostrar sobre el césped que es capaz de dar otro aire al equipo rojillo. Se movió entre líneas, siempre pidió el balón y encima asistió a Cervero en el tanto que supuso la victoria ante la Unión Deportiva Logroñés. Sólo ha disputado 614 minutos a lo largo del campeonato, pero hoy por hoy su aportación se antoja vital a la hora de generar ocasiones de peligro. “Nunca había vivido esta situación, pero intento aportar y ser profesional. A mi me pagan por ser profesional y entrenar cada día al máximo. Intento ayudar a los compañeros en los minutos que tengo. Respeto total al míster en sus decisiones e intento trabajar para poder jugar. Entiendo el fútbol de esa manera. El verde siempre te pone en tu sitio”, declara el jugador.

El conjunto mirandesista fue otro tras el descanso pese al buen arranque de los riojanos. El resultado da moral para afrontar los cuatro últimos encuentros del curso doméstico: “Era una victoria que necesitábamos y ante un rival de los de arriba. Da mucha moral y sobre todo confianza para el equipo. En la segunda parte tuvimos más el balón y más peso. La victoria es merecida. Con el resultado a favor metimos defensa de cinco para amarrar un poco, pero fuimos mejores”.

El Mirandés defenderá la segunda plaza en su visita a Zubieta de la próxima jornada. Peláez reconoce que el rival se encuentra en un gran momento de forma, pero los rojillos tratarán de conseguir un resultado positivo: “Es el partido más difícil. La Real Sociedad B es un equipo espectacular que mueve muy bien la pelota, pero iremos con nuestras armas. Esta victoria nos da confianza para sacar algo positivo”.

César Caneda en un partido de esta temporada

La otra cara de la moneda se encuentra en Logroño. El cuadro blanquirrojo prácticamente dice adiós a sus opciones de disputar la fase de ascenso y, para colmo, tras una acción más que polémica. El colegiado pitó fuera de juego antes de que Cervero cabecease el balón al fondo de la red, pero segundos después dio validez al tanto. “El árbitro me dice que, cuando el asistente le comunica que es fuera de juego, pita y por eso nos paramos todos. Cuando ve que no toca la pelota el jugador que estaba en fuera de juego deja seguir la jugada, pero tampoco hay que darle más vueltas”, señala el capitán César Caneda, que regresaba a la que fue su casa y en la que consiguió grandes éxitos deportivos.