Equipo sólido con peligro a balón parado

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El Barakaldo se ha mostrado intratable en su feudo (Foto: Vavel)

Aitor Larrazabal se ha hecho con las riendas del Barakaldo esta nueva temporada. Entrenador de prestigio en la categoría de bronce, tratará de situar al equipo vasco en la parte alta de la clasificación. El bloque gualdinegro se mantiene invicto en su estadio donde no ha recibido ni un solo tanto en contra. Fue en su visita a Zubieta en la encajó tres de las cuatro veces que ha visto como se ha perforado su portería. En Anduva iniciará un calendario exigente que medirá el verdadero nivel del ‘Baraka’. Tres rivales de play off (Mirandés, Sporting B y Racing de Santander) serán sus próximos rivales en el campeonato.

En la portería, Txusta acumula su segunda campaña en el equipo, aunque el pasado domingo le sustituyó Viorel bajo palos en la cita ante el Gernika en Lasesarre. Andrada se perfila como titular en el lateral derecho. Picón, central reconvertido a ese puesto, también podría ocupar esa demarcación. En la otra parcela Larrazabal maneja más alternativas: Jaume Pol o Galán, éste último con buenas incorporaciones al ataque y gran disparo desde larga distancia. Donde no hay dudas en el centro de la zaga con la dupla que forman Olaortua y Rubén González.

El director de juego de los vizcaínos es Galder Cerrajería al que le acompaña Jon Iru como pivote defensivo. Otra opción en el once sería la entrada de Baba, jugador de recorrido que aún se encuentra en fase de acoplamiento con el resto de sus compañeros. Oca, especialista a balón parado, se sitúa en el costado izquierdo; mientras que la calidad de Iurgi Otero se vuelva a la derecha. Futbolista formado en Lezama que recaló este verano en el Barakaldo tras su paso por el Bilbao Athletic.

Por otro lado, en la punta del ataque tanto Jorge Delgado ‘Ito’ como Buenacasa se han repartidos los minutos en este inicio liguero. También podría tener su oportunidad un viejo conocido de la parroquia mirandesista: Alain Arroyo, que en la última temporada estuvo alejado de los terrenos de juego por una grave lesión.