Un nuevo ‘mirandesazo’ para soñar a lo grande (4-2)

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Franquesa cuajó un fantástico partido al igual que todos sus compañeros (Foto: RTVE)

Los más veteranos del lugar rompieron a llorar en cuanto se decretó el final del partido. Su equipo lo había vuelto a hacer. El Mirandés se clasificó para las semifinales de una competición que honra como nadie. Se cargó al Villarreal que apenas dispuso de ocasiones pese a marcar dos goles a balón parado (4-2). La afición y toda una ciudad siguen soñando y a lo grande con gritos de ‘A por la Copa, oe, oe’.

Los rojillos saltaron sin complejos al césped. Desde el arranque quisieron llevar la iniciativa ante un cuadro castellonense más replegado. Merquelanz dispuso de la primera ocasión. El extremo irundarra recibió el medido pase de Antonio y, después de quebrar a Anguissa, remató fuera por centímetros. Tanto fue el cántaro a la fuente que al final se rompió. Matheus se anticipó a Chakla para llevarse el balón de cabeza y adentrarse en el área. Recortó a otro defensor para batir a Andrés Fernández con un ajustado disparo y poner patas arriba Anduva (1-0).

El gol noqueó al Villarreal que sufría ante los constantes ataques locales. Era mayúsculo el estado de gracia de los hombres de Iraola que el lateral González probó fortuna con un lanzamiento lejano que a punto estuvo de sorprender al meta amarillo. Del posible 2-0 se pasó al empate en un abrir y cerrar de ojos. Ontiveros ejecutó con maestría una falta que engañó por completo a Limones (1-1). Lejos de venirse abajo, el Mirandés siguió a lo suyo. Iborra se jugó la roja directa al frenar el avance de Rey, pero el colegiado solo mostró la amarilla ante las protestas del respetable.

Los jugadores rojillos celebran uno de los goles anotados

En el añadido del primer acto, De Burgos Bengoetxea revisó una acción en el VAR para finalmente señalar penalti por mano del defensor Quintillà. A Merquelanz no le tembló el pulso para situar de nuevo en ventaja al pez pequeño (2-1). Calleja introdujo un cambio en el descanso. Dio entrada a Peña por un desafortunado Chakla, situando a Gaspar como central. Los castellonenses buscaron el empate desde la reanudación con su mejor arma. Ontiveros se marchó por velocidad de González, pero Chukwueze disparó a las manos de Limones.

La advertencia se convirtió en realidad poco después. Odei cometió un inocente penalti que Cazorla no desaprovechó para establecer la igualada (2-2). Lo arregló rápidamente el central vasco que puso patas arriba al estadio al rematar al fondo de la red una falta botada por Merquelanz (3-2). El técnico visitante tiró del internacional Paco Alcácer para tratar de solventar la papeleta y es que al Villarreal se le escapaban las semifinales. El conjunto de Iraola no se conformó y siguió buscando la portería rival. Antonio Sánchez pudo sentenciar la eliminatoria en una contra de manual que inició Peña. El medio balear disparó desviado.

Perdonó el árbitro la segunda cartulina a Iborra cuando Guridi comandaba la salida. El esfuerzo de los rojillos era titánico ante un bloque que no encontraba resquicios en la zaga. Anduva disfrutaba y al igual que sus jugadores creía en el pase que se consumó en el añadido. Merquelanz regaló el tanto a Antonio Sánchez que puso el broche de oro a otra eliminatoria de ensueño que mete al Mirandés por segunda vez en su historia en las semifinales.

Mirandés: Limones; González, Odei, Sergio, Franquesa (Kijera, min. 84); Malsa, Antonio Sánchez; Álvaro Rey, Peña (Guridi, min. 67), Merquelanz; y Matheus (Marcos André, min. 78).

Villarreal: Andrés Fernández; Mario Gaspar, Funes Mori, Chakla (Rubén Peña, min. 46), Quintillà; Anguissa, Iborra; Cazorla; Chukwueze (Paco Alcácer, min. 64), Gerard Moreno y Ontiveros.

Árbitro: De Burgos Bengoetxea (comité vasco). Amonestó en el bando local a Merquelanz; y por parte visitante a Iborra, Chakla, Mario Gaspar y Cazorla.

Goles: 1-0 Matheus, min. 16; 1-1 Ontiveros, min. 31; 2-1 Merquelanz (p.), min. 45+2; 2-2 Cazorla (p.), min. 55; 3-2 Odei, min. 58; 4-2 Antonio Sánchez, min. 92

Incidencias: Partido correspondiente a los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en Anduva ante la presencia de 5.000 espectadores.