Cabeza alta (0-1)

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Odei trata de frenar el avance del capitán realista Oyarzabal

El Mirandés se queda a las puertas de la final de Copa. La Real Sociedad controló el partido a su antojo, aunque los rojillos no bajaron los brazos. Decidió el gol de Oyarzabal de penalti al filo del descanso.

No hay nada que reprochar. Solo alabar la valentía de unos jugadores que estuvieron a punto de llevar al Mirandés a la gloria, a su primera final de la Copa del Rey. La Real Sociedad se impuso por la mínima en el choque de vuelta en Anduva en un duelo que controló desde el arranque (0-1). El tanto del internacional Oyarzabal terminó por desequilibrar la balanza a favor del cuadro donostiarra que 32 años después regresa a la gran final.

Comenzó avisando el equipo de Imanol Alguacil con un testarazo de Janujaz que no encontró portería. Los rojillos trataron de asustar en los primeros compases. Sergio estuvo a punto de conectar con el balón en boca de gol, pero finalmente Remiro desbarató el peligro. Alguacil apostó por William José en la punta de ataque y el brasileño se impuso en todas las acciones aéreas. A punto estuvo de sacar petróleo al enganchar el cuero desde 25 metros. Limones se estiró para desviar el remate.

El choque transcurría sin apenas ocasiones claras. Solo Sergio pudo abrir el marcador para el Mirandés tras conectar un cabezazo que se marchó lamiendo el poste derecho. Poco después, de nuevo la tuvo Janujaz pero Franquesa se interpuso lo justo para evitar el remate franco del futbolista belga. Cuando parecía que se llegaría al descanso con empate sin goles llegó la pena máxima que decidiría el choque y la eliminatoria. Malsa desvió con la mano un centro al área. Penalti claro que Oyarzabal no desaprovechó para marcar (0-1).

Los jugadores donostiarras abrazan a Oyarzabal en el único tanto del duelo

Iraola trató de reactivar a los suyos para el inicio del segundo acto. Sin embargo arrancó con susto. Janujaz se sacó de la manga un lanzamiento con pierna zurda que se estrelló en el larguero. Seguía a lo suyo la Real, mientras el conjunto de Anduva lo intentó con más corazón que cabeza. Guridi tuvo el empate en sus botas, pero el balón tropezó en un defensor cuando llevaba marchamo de gol. Los blanquiazules fueron llevando aún más el partido a su terreno.

La entrada del local Mario Barco en la recta final puso en jaque a la zaga donostiarra. El riojano se peleó con todos y cerca estuvo de establecer la igualada con un disparo que atajó Remiro por bajo. El delantero rojillo se hizo grande en el juego aéreo. Ganó balones, pero en uno de ellos Matheus no acertó a definir ante el marco rival. El tiempo se agotaba hasta llegar al pitido final que desató la locura entre los más de 1.000 seguidores realistas que se dieron cita en Anduva. El Mirandés cayó, pero su sueño continúa. Aún queda temporada para buscar la permanencia en la categoría de Plata y porqué no cotas más altas.

Mirandés: Limones; González (Carlos Julio, min. 60), Odei, Sergio, Franquesa; Malsa, Guridi; Álvaro Rey (Mario Barco, min. 82), Antonio Sánchez (Marcos André, min. 71), Merquelanz; y Matheus.

Real Sociedad: Remiro; Zaldua, Aritz Elustondo, Le Normand, Monreal; Zubeldia, Merino; Odegaard (Guevara, min. 90); Janujaz, William José (Isak, min. 66) y Oyarzabal (Barrenetxea, min. 77).

Árbitro: Sánchez Martínez (comité murciano). Amonestó en el bando local a González, Álvaro Rey y Mario Barco; y por parte visitante a Monreal, William José, Janujaz y Zaldua.

Goles: 0-1 Oyarzabal (p.), min. 41

Incidencias: Encuentro correspondiente a la vuelta de semifinales de la Copa del Rey disputado en Anduva ante la presencia de 5.800 espectadores.